Disponible a través del chat
Disponible a través del chat
El mes pasado nos comprometimos a hacer una cosa buena al mes, empezando por nuestros vecinos. Este mes, damos un paso atrás y pensamos en cómo podemos dedicarnos más al amor propio.
Si se pregunta por dónde empezar en el mundo en constante expansión del autocuidado, le sugerimos que empiece por el tiempo. La vida moderna es ajetreada, con obligaciones sociales, responsabilidades laborales y familiares que compiten por nuestro tiempo. Por eso creemos que dedicar un hueco en nuestra apretada agenda al autocuidado es el capricho definitivo (y necesario).

Lo que haga en ese tiempo depende totalmente de usted, siempre y cuando nutra su alma, espíritu o corazón. No existe una receta única de autocuidado que funcione para todo el mundo, por lo que es importante escuchar a su mente y a su cuerpo y hacer lo que necesite.
Si le falta inspiración, nos gusta la idea holandesa de Niksen, que es el arte de no hacer nada. Más concretamente, hacer cosas que uno podría considerar "improductivas", como un crucigrama, ver MAFS, meditar o pintar por números. Es hora de crear espacio en su vida para la alegría, el descanso y el juego.
Si la idea de dejarlo todo para no hacer nada le produce ansiedad, respire hondo y relájese. ¿Recuerda? Todo consiste en dar pequeños pasos. Así que, con espíritu lúdico, hemos recopilado algunas ideas sobre cómo puede dedicar un pequeño o gran trozo de tiempo a quererse a sí mismo.

1 minuto
5 minutos
10 minutos

30 minutos
Mucho tiempo (1 hora o más)

Algunos días será más fácil encontrar tiempo libre que otros; así es la vida. Pero recuerda que cualquier cosa que puedas encajar es todo lo que necesitas hacer. El primer paso es redefinir el autocuidado de "egoísta" a "imprescindible", esto podría ayudar a que dedicarle tiempo sea menos culpable. Para hacer buenas obras, tienes que cuidarte a ti mismo porque es imposible llenar desde una taza vacía.